Reflexión del Autor, Manuel Septien

El título de la Nube3, “Tabaco, marihuana, alcohol, pastillas,…” es suficientemente explícito sobre el tema que trata. Pero habría que fijarse más en el subtítulo, “Esa complicada convivencia” para tener una idea clara del enfoque con el que se pretende abordar el tema en 12Nubes.

Habría que decir que, al fin y al cabo, las sustancias de las que se debe de tratar, entre las que también se incluye el tabaco, se podrían englobar bajo el epígrafe de “drogas”. Pero no está de más distinguir cada una de ellas, ya que entre la variedad de sustancias susceptibles de alterar la conducta y producir efectos perjudiciales para la salud, sus efectos y la forma en la que se accede a su consumo deben ser considerados de modo diferente.

La primera vez que un amigo profesor leyó “Nubes de tiza” me comentó que le había llamado la atención el hecho de que en el primer capítulo apareciera un profesor con resaca, enólogo para más señas, que tiene que ir a Burdeos, centro mundial de vino a atender el caso de una alumna con coma etílico.

Y, desde luego, el arranque no es gratuito. Se podría decir sin caer en tópicos en ese tan manido de que “esta historia está basada en una historia real”, aunque no es el caso. Sin embargo, desgraciadamente, sabemos que no es un hecho aislado y que casos como el de Elsa, se dan en las urgencias hospitalarias con más frecuencia de lo deseable.

En otros capítulos vemos que fumar porros forma parte de los ritos de confraternización de algunos grupos de amigos y amigas, como entre otros lo es beber de manera descontrolada hasta emborracharse. Y se muestra, en contraste, una cena donde las personas adultas beben, en la visita a una bodega, siendo el alcohol el protagonista de un acto social y formal.

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