Categoría: Nube 7

Cómo nos influyen los problemas familiares,… y los divorcios qué? (lo que ocurre fuera de las aulas y pesa como una losa)

Material de Apoyo No te Rindas

No Te Rindas Rolo feat Miriam Román

Referencia

IMG-20150317-WA0001Durante el viaje Elsa siguió largo rato sin decir nada, oyendo música en su móvil con los cascos puestos, y mirando el paisaje ensimismada. De vez en cuando, miraba como si esperara algún mensaje.

— Podrías mandarle un mensaje a tu madre— le sugerí.

  • ¿Y a mi padre no?

Me quedé sin decir nada, sorprendido por su respuesta y por el tono un poco desafiante que había empleado.

— Si quieres también. Lo que ocurre es que no ha dado señales de vida y no sé si podrás comunicar con él.

— Mejor que ni se entere de lo que ha pasado— Elsa parecía hacer una reflexión consigo misma, pero en realidad quería informarme.

— ¿No sabía que venías a la excursión?

— No, desde que me fui a vivir con mi madre, apenas sabe nada de mí. Con ella no se habla y conmigo muy poco.

Caí en la cuenta de que tampoco habíamos informado al padre sobre la excursión desde el instituto. El permiso se lo había firmado la madre. En el caso de las notas, cuando se trataba de parejas separadas, se enviaba información a los dos cónyuges, pero los permisos para actividades puntuales solo se pedían al que tenía la custodia del alumno. Pensé que, tal vez, tendríamos que haberle informado a él también y que él también tendría que habernos dado permiso. Si se ponía puntilloso y en mal plan podía darnos problemas. P. 36

Reflexión de las jóvenes

Nuestras familias nos echan en cara estar aquí, que han venido a este país por nosotras, por nuestro futuro, pero a nosotras nadie nos pregunto si queríamos venir. Sabemos que tienen parte de razón pero lo que más nos fastidia es que nos lo echen en cara cuando discuten con nosotras.

Yo a mi madre le cuento todo, todo lo que tiene que saber, pero hay gente que va a su bola, no cuentan nada, sus padres no preguntan y pasan de todo”

Nos gustaría que nos preguntarán más cosas, pero nos sentimos controladas. Creemos que tienen que estar pendientes de nosotras por temas escolares, por cómo estas o cómo te sientes, por con quienes te relacionas, tus amistades, tus preocupaciones,…

Cuándo todo está bien, no pasa nada, pero cuando tienes un pequeño problema sino lo cuentas se va haciendo más grande y la situación explota, es cuando se enteran de malas maneras y la solución es mucho más difícil.

Otro de los problemas familiares que más nos afecta son las separaciones, a veces es mejor la separación ya que hay familias que aguantan por nosotras y nos hacen mucho daño, vemos discusiones, chantajes, cómo nos utilizan,…

Después de las separaciones o los divorcios empiezan otros problemas, se echa en falta al que abandona el hogar, se sienten sin responsabilidades,… ves al resto de compañeros/as de clase y te sientes mal. También aparecen otras figuras, nuevas parejas que te hacen sentir rara, mal, extraña en tu propia casa, tienes que convivir con un “padre” o una “madre” que no lo es, prefieres estar fuera de casa para evitar problemas, situaciones desagradables,…

Somos conscientes de que la situación de crisis afecta también a nuestras familias, valoramos lo que hacen nuestros padres por nosotras. A nosotras nos da rabia no tener ciertas cosas, pero no se las pedimos para que nos se sientan mal al no poderlas comprar. Nos callamos porque sabemos que si lo decimos nos van a echar en cara los sacrificios que hacen por nosotras, estamos hartas de escuchar frases como:

“Aunque te hubiera comprado toda la tienda no estarías contenta”, no valoras nada de lo que hago, sólo piensas en ti”,…

Reflexión del autor, Manuel Septien

El grupo de participantes en 12Nubes ha planteado una propuesta original al proponer como tema de esta nube la necesidad de reflexionar sobre la influencia de las situaciones familiares en el rendimiento escolar y las propias vivencias de las alumnas y los alumnos.

Si consideramos al alumnado y al profesorado los dos pilares básicos del proceso de enseñanza aprendizaje, no podemos olvidar que las familias constituyen el otro vértice fundamental en los procesos educativos.

En todos los centros escolares la presencia de los padres y madres de los alumnos y las alumnas se hace efectiva mediante asociaciones y la participación en la gestión de los Centros se desarrolla mediante la presencia en los distintos órganos en los que tienen representación y, de un modo individualizado, a través de las sesiones y las entrevistas de tutoría.

Sin embargo, la comunicación con las familias a veces falla por el desinterés o la imposibilidad de éstas en tener relaciones fluidas con el profesorado encargado de la enseñanza de sus hijas e hijos. Por otra parte, es un hecho evidente que la comunicación suele aumentar en la medida en que surgen problemas de notas o de conducta. A pesar de todo, se producen deficiencias en la comunicación que puede tener efectos negativos y alejar la solución de los posibles problemas. E incluso, aunque esta relación se produzca, a veces en los casos más graves, se nos oculta el tipo de relaciones, sobre todo las más problemáticas, que se dan en el interior de algunos núcleos familiares.

Reflexión de las expertas, Servicio Social de Base El Pilar

La adolescencia es una etapa del ciclo vital que tiene su importancia en si misma y también como transición a la juventud y la vida adulta, y considerando que con frecuencia se trata de una etapa de crecimiento en la que la comunicación entre padres/madres e hijos/as se hace más difícil.
Incluso en aquellas familias en la que existía una buena comunicación en la infancia, también necesitan aprender herramientas y estrategias que superen las barreras comunicativas de las que son responsables ambos, padres/madres y adolescentes.
Es fundamental que madres y padres, sean conscientes de los obstáculos que dificultan la comunicación y que los superen, ¿por qué?, porque los diálogos frecuentes y la comunicación en positivo son elementos fundamentales de satisfacción familiar y para el bienestar del/de la adolescente.
La educación de los hijos e hijas es de las cosas que más valoramos y de las que damos más importancia porque es primordial y clave para el desarrollo positivo adolescente.
Hay maneras de educar, hay formas mejores que otras y, desde luego, no da lo mismo hacerlo de una manera que de otra. Hay quien le sale bien, y hay quien necesita aprenderlo o mejorarlo. Para eso, nada mejor que recurrir a las diferentes actividades, charlas, talleres… que nos ofrecen desde los centros escolares, desde los centros cívicos.., tanto padres y madres como para los hijos e hijas.