Categoría: Nube 3

“Tabaco, marihuana, alcohol, pastillas,…” (Esa complicada convivencia)

Material de apoyo

A todro gas por Cuarzo Posse

Referencia

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Tabaco, marihuana, alcohol, pastillas …

Daniel le ofreció ver un vídeo y la arrastró hacia un sofá-cama donde se arrellanaron a ver una película de adolescentes americanos a quienes todos los problemas que se les suscitaban tenían que ver con el sexo. A Elsa le parecía que ya la había visto pero no dijo nada, se sentía realmente mareada. Un destello de lucidez le hizo pensar que tal vez Dani le podía haber metido coca en el porro para que le hiciera más efecto. De repente se encontró recriminándose a sí misma por haber sido tan inconsciente de haber aceptado aquellas caladas. No se podía fiar de Dani, no había pasado mucho tiempo desde lo sucedido en Burdeos.

Al poco de empezar a ver la película, Dani le pasó el brazo por encima del hombro. De vez en cuando daba una calada al porro y dirigía el humo hacia Elsa como si así buscara que le hiciera más efecto.

— ¿No quieres más? —. Al final, cuando casi había acabado el porro, le ofreció la colilla y sin esperar su respuesta aspiró profundamente haciendo que se enrojeciera el rescoldo y le dio un beso, al tiempo que le metía todo el humo en la boca. P. 227

Reflexión de las jóvenes

“La mayoría de los adolescentes que fuman lo hacen por sentirse bien integrados en el grupo y por sentirse mayores. “

“Supuestamente la gente que fuma porros dice que es para olvidarse de los problemas.”

“Entendemos que fumar y beber no es la mejor solución aunque hay gente que dice que se siente mejor”

Las jóvenes observamos que la mayoría de los adultos fuman e incluso tenemos amigos que han aprendido a fumar con los adultos de sus familias. El tabaco lo podemos comprar aunque seamos menores de edad, incluso hay lugares donde nos venden cigarrillos sueltos.

Observamos que la gente de nuestro alrededor fuma influido por sus cuadrillas y amigos/as.

Creemos que somos conscientes de los problemas de salud que fumar tabaco u otras sustancias pero nos da igual porque sólo piensas en ese momento y no a largo plazo.

Reflexión del Autor, Manuel Septien

El título de la Nube3, “Tabaco, marihuana, alcohol, pastillas,…” es suficientemente explícito sobre el tema que trata. Pero habría que fijarse más en el subtítulo, “Esa complicada convivencia” para tener una idea clara del enfoque con el que se pretende abordar el tema en 12Nubes.

Habría que decir que, al fin y al cabo, las sustancias de las que se debe de tratar, entre las que también se incluye el tabaco, se podrían englobar bajo el epígrafe de “drogas”. Pero no está de más distinguir cada una de ellas, ya que entre la variedad de sustancias susceptibles de alterar la conducta y producir efectos perjudiciales para la salud, sus efectos y la forma en la que se accede a su consumo deben ser considerados de modo diferente.

La primera vez que un amigo profesor leyó “Nubes de tiza” me comentó que le había llamado la atención el hecho de que en el primer capítulo apareciera un profesor con resaca, enólogo para más señas, que tiene que ir a Burdeos, centro mundial de vino a atender el caso de una alumna con coma etílico.

Y, desde luego, el arranque no es gratuito. Se podría decir sin caer en tópicos en ese tan manido de que “esta historia está basada en una historia real”, aunque no es el caso. Sin embargo, desgraciadamente, sabemos que no es un hecho aislado y que casos como el de Elsa, se dan en las urgencias hospitalarias con más frecuencia de lo deseable.

En otros capítulos vemos que fumar porros forma parte de los ritos de confraternización de algunos grupos de amigos y amigas, como entre otros lo es beber de manera descontrolada hasta emborracharse. Y se muestra, en contraste, una cena donde las personas adultas beben, en la visita a una bodega, siendo el alcohol el protagonista de un acto social y formal.

Reflexión del experto, Joseba Zabala

Y nos vamos a Vitoria… a reducir los daños de las Drogas en Carnaval!!!

Hola blogueras y blogueros de Nubes de Tiza. Me toca presentar la tercera de las 12nubes que saldrá precisamente el Martes de Carnaval 2015, época propicia para encuentros y para conocer gente nueva, amigas y amigos y nuevas experiencias con drogas. La semana pasada me reunía con un grupo de vecinos del Casco Histórico de Gasteiz, que me transmitía su preocupación por los consumos de drogas legales e ilegales qué día a día ven en su barrio y también su cansancio por todas las molestias que jueves tras jueves, y finde tras finde tienen que aguantar como consecuencia del cóctel de ruidos, basuras, cacas, pises y potas y también por las agresiones y conductas sexistas que muy frecuentemente observan sobre todo a partir de ciertas horas de la noche cuándo baja el control y aumenta alcoholemia de la gente.

CARNAVAL 2015 Joseba ZabalaEl sábado después de cenar con mi cuadrilla me zambullí en el ambiente disfrazado como veis en la foto. Saltaba a la vista que a pesar de la tradicional e inevitable mojadura y frio carnavalero, la peña se lo estaba pasando genial, en grupo y más de uno por libre, como aquel de la coleta y la perilla a lo Pablo Iglesias con un cartel con el logotipo de “Follemos”. También vi, a un perjudicado Superman con una vomitona kalimochera que le bajaba por la “S” del pecho mientras Batman y Drácula, uno a cada lado, lo llevaban a hombros. Ya en Zapa, Blancanieves estaba sentada en un portal con la cabeza entre las piernas mientras cuatro enanitos le frotaban la cabeza para reanimarla de una mala mezcla de alcohol con canutos.

“Eso es de pringaos” y “yo controlo” son alguna de las fases más frecuentes que he escuchado lo largo de estos años de trabajo como médico de drogodependencias. Que levante la mano él o la que no consuma responsablemente. Todo el mundo bebe y fuma “lo normal” con una conciencia de riesgo muy baja incluso ante drogas psicoactivas tan rápidas y potentes como lo es el cannabis. Echando siempre, eso sí, la culpa a los críos de lo mucho que se pasan y de lo mucho que litran hoy día. El indicador de asistencias sanitarias de las Fiestas de Gasteiz nos dice que no son precisamente las personas menores de edad quienes más demandan asistencia sanitaria urgente por intoxicaciones etílicas o por drogas de abuso, sino jóvenes mayores en el tramo 25-35 años. Quizá antes de criticar a los peques debiéramos de hacer un ejercicio de autocrítica y reconocer que el aliento de nuestra sociedad adulta también huele a alcohol, a cannabis y a tabaco.